martes, marzo 28, 2017

El Día: El antiguo gremialismo y la estiba

http://eldia.es/criterios/2017-03-28/18-antiguo-gremialismo-estiba.htm


miércoles, marzo 22, 2017

Mañana a mi pueblo.

 
Prolegómeno de los desiertos de Arizona, en relación a mi sedentarismo en la cámara acorazada del búnker, como llamamos mis interlocutores y yo de diario, a mi estudio de lectura. Ese anclaje ha resultado providente por el libro que he escrito y que me hace muy feliz.
Mi hermano  me informa de su vida profesoral, la habitual y  de sus reuniones en la Universidad con filósofos académicos, que alguno viene de Madrid. Le estoy empezando a envidiar. Hoy que he bajado (excepción), en Los Reunidos casi ni me ha hecho caso.
En Bilbao estaré hasta el jueves siguiente en que viajaré a Cádiz. Ese jueves viene el Niño y su jovencísima novia a mi casa/hospedería. Ella, de Bellas Artes, busca arte por coherencia y Bilbao tiene oferta. Me estoy convirtiendo en un gran usuario ferroviario, recorro España de norte a sur o viceversa con cierta frecuencia, leo, veo el paisaje y el paisanaje, y en hora de aperitivo me voy al bar.
Me dice Rosana antes, llevarás libros. No, los compro allí. Sí llevaré creo que ya mi última corrección de mi libro. Espero que me abra puertas. Voy muy a gusto a mi tierra. Hoy he pensado algo en lo que nunca habían pensado, producto de la edad. Hace un par de años o menos pensé que había ido durante más tiempo a Las Arenas que a Bilbao. Durante más décadas he ido a Getxo que la duración del tiempo (concentrado) en que viví en Bilbao. Me he dado cuenta de que en Bilbao, en relación a mi vida, no he vivido tanto tiempo. Muy curioso, al final soy un bilbaíno de medio pelo cuando yo me creía rebosante de esa condición. Para mí es muy curioso. Llevo mucho más tiempo aquí. A lo que hay que descontar: mili, tres años interno, dos veranos interno, todos los veranos incluido los de niño en Alemania. Dentro de poco tiempo no seré ni bilbaíno.
Es interesante porque en este viaje ya me podré considerar medio turista y ver todo con ojos de novedad.


lunes, marzo 20, 2017

Los jemeres rojos y el ADN progresista

Ayer a la mañana recibimos una llamada desde Pnom Pen por guasap. Me quedé como si me hallara ante el hito tecnológico-hombre a la luna. Podías hablar con Camboya cuanto quisieras, sin retornos, dilaciones en la simultaneidad, interferencias… Era E. que tiene que ampliar su estadía hasta el martes. Mi hija está en Sudán del sur, con parada en Etiopia para verse con una amiga que voló desde Egipto. Esta es la vida que me gustaría haber hecho, supongo, desde luego es la que más admiro. Al punto que estos ofrecen que contar, no conozco a nadie de aquí, cuya vida merezca un mínimo de atención. Lo que tiene una cosa buena si escribes sobre estos, y es que dispara la creatividad. Plantar hortalizas sobre una superficie de aluminio. La imaginación se retuerce como una contorsionista que te habitara.
Las élites cosmopolitas son las que representan la negación de los proteccionismos nacionalistas, y que siempre han existido: diplomáticos, artistas, literatos, deportistas, empresarios… ocurre que ahora el ecosistema existe, que es la globalización. Ya han dejado de ser una suma de excrecencias nacionales para constituirse en elementos naturales de un sistema productivo y social, además de cultural y moral mundial.
E. me ha comentado sobre el genocidio mayor desde la II Guerra mundial, exterminaron a 3 de los 8 millones de la población. El mayor genocidio del mundo en términos relativos. Ha visitado sus museos y campos de exterminio. Las crueldades con gente especialmente indefensa como bebés supero todas las cotas de inhumanidad. Acabaron con los jémeres rojos el ejército vietnamita. La población camboyana acusa a Suecia en primer lugar y a Europa por  su tolerancia y apoyo “revolucionario” a aquel régimen vesánico y apocalíptico. Añaden más, que fue una opción anti-imperialista  para ir contra Estados Unidos de los europeos. Evidentemente se trata del progresismo europeo y su ADN de apoyo o justificación activa y entusiasta de todos los crímenes de estalinistas, gulag, checas, revolución cultural china y etcétera. A diferencia de la Iglesia, a la que nunca he defendido, porque me hallo extramuros, que no ha jaleado exterminios ni crímenes masivos de civiles, desde hace muchísimo, sino todo lo contrario.
Mi hijo no está de turismo en Camboya, sino trabajando para su empresa: una gran ONG política estadounidense. Se relacionan mucho con las bases y comunidades locales, lo que no ocurría cuando estaba en el Banco Mundial, que eran las alturas. Por tanto sus fuentes, aparte de lo ya  consagrado en la historia, es la gente de allí.
Pensar que los eurocentristas progres siempre se han dedicado a decidir por ellos (tercermundo) que quieren y les conviene. Debería oírles, que piensan de ellos.  


sábado, marzo 18, 2017

Crónica de Eguiar lizundia desde Camboya

Palacios de Angkor

Recién llegado del complejo monumental de Angkor. A pesar de las manadas de turistas comportándose como tales, es una experiencia cuasi religiosa. Lo cual no es de extrañar porque todos los edificios fueron de uso político-religioso. Construidos por dinastías hindúes auténticamente prolíficas y hacia el final del imperio por linajes convertidos al budismo, que es la religión intensamente mayoritaria hoy.
Venía advertido, pero la arquitectura de verdad que es espectacular. Pero sobre todo por la incorporación que hace de la escultura. ¡Qué bajo relieves! Y en versión kilométrica, pasajes enteros del Ramayana! Decía Octavio Paz en su libro de memorias de su etapa como embajador en la India, algo así como que la expresión artística más valiosa de los indios es la escultura, que es tremendamente sinuosa y a su vez evoca a la danza. No le falta razón, y eso que durante el gobierno de los Jemeres Rojos hubo un saqueo importante.
Impacta que un pasado tan glorioso (Angkor llegó a tener dos millones de habitantes antes del segundo milenio, cuando Londres tenía aproximadamente cincuenta mil), los camboyanos sean tan humildes y modestos. Es cierto que Europa ha sido durante casi toda la historia humana una simple península atrasada del oeste de Asia. Me vino esto a la mente al leer las noticias de A.-M. (país vasco en nuestra jerga). El protagonismo que le hemos dado a unos aldeanos que se arrojan un pasado mítico del que no hay un solo vestigio. Las piedras, para levantarlas. Ni un friso, un relieve. Nada. Ah bueno, supongo que Eguiar y algún otro cromlech. Lo más elemental. Ni siquiera las iglesias son comparables a las del resto de la Península. ¿Cómo es..."arri ta mendi"? Pues eso. Como dices tú, los romanos no encontraron nada de lo que sacar provecho.

Esta noche marcho de vuelta a Phnom Penh, hasta el martes.

Besos,


jueves, marzo 16, 2017

Cuánto tiempo sin coche

Llevo no sé cuánto tiempo sin  coche. Me desplazo a pie, es decir que hago descensos pronunciados como para piraguas aunque sean muy pocas las veces. Ayer me recorrí gran parte de la ciudad, lo que me resultó inédito. Justo me  sonaba la ciudad, no hubo pues  mucha extrañeza. Quedé con mi hermano en Los Reunidos al mediodía. Envidiaba la extraterritorialidad que mantenían Al y Serena, cuando llegaron de dar la vuelta al mundo a comienzos de los 90, que consistía en estar (burbuja) sin estar, sin entorno, sin territorio específico. Parecía que no vivían aquí. Hacía la Guía de playas de España como si estuviera por todo el litoral español.  Venían amigos de Madrid e Italia y vivíamos en un mundo propio, que desaparecía cuando iba a trabajar: del trópico cocotero al polo pingüino y la inmersión en un mundo que como poco no me gustaba nada y que siempre lo viví provisional, luego mejoró. Ahora soy yo el que ha accedido a ese tipo de vida, al de  la extraterritorialidad. Obviamente alguien como yo, con lo que no puedo cortar es con las cosas divertidas. Tengo todos los días mis dosis  por teléfono, y en casa también, que parece aguardaba para el final. Del mundo que me circunda no sé nada, ni quiero saber,  no imaginé lo que suponía de  beatitud. Mañana viene a casa mi amigo periodista vascongado por la mañana.
Dependo de una cuestión fundamentalmente para ir a Bilbao y Cádiz, el viaje aún pendiente. Y que lo voy hacer en breve, Las Palmas tengo atascada y el viaje a EE.UU. está ya casi encima. Así como no tengo exterior local –todo lo tengo en casa-, si no son los amigos, el exterior se ha convertido en el no local, por lo que las ganas de moverme son fuertes.
Mi hijo ya está en Camboya, en su hotel estuvo Liz Taylor, le pregunto y me contesta que como el Minzah (de Tánger), pero en lujo asiático. Al final van a estar los dos fines de semana con nosotros en el Oeste americano, el primero en Tucson en la graduación de Espy y el segundo en Los Ángeles, en lugar de volver a Washington se quedarán en casa de unos amigos en LA trabajando desde allí. Espy ha pasado el fin de semana con mi hija en Washington para una entrevista en una gran firma de abogados (para ella).   
Mi amigo Andrés acertó con el autor del libro de arriba y el lunes me lo llevó a Los Reunidos. Regaliz.   
Espy tras regresar a Tucson, fue el otro día al dentista a Nogales (cheaper), donde los mexican y destino próximo nuestro.