jueves, agosto 27, 2015

Me replican en prensa

Estaba poniendo mis artículos en el álbum y no encontraba uno. Hasta que aparece en lugar de como columna o tira vertical a la derecha,  en casi cuadrado a la izquierda justo encima de “Cartas al director”. Veo en esa sección el apellido Larosi, que sé por aquella célebre activista, que es saharaui y también marroquí sin remedio, como Larousi,  y miro descubriendo  que me han puesto encima de quien me interpela;  se trata de una réplica a mi artículo sobre Marruecos de finales de julio pasado. Lo típico: agente de Marruecos que miente; si no no sería agente.  También mis últimos tres artículos han generado comentarios, que no es frecuente.
Debe tener razón mi replicante, porque consumí casualmente toda la tarde de ayer en leer “La historia del Marruecos moderno”, de una norteamericana  de Harvard, con dos páginas de agradecimientos típicamente anglosajones  a marroquís y profesores de todo el mundo, muy expertos.
Había acabado el día anterior  una novela que me había conmovido, de Lidia Chukóskaia, "Sofia Petrovna Una ciudadana ejemplar"  y que había terminado de dos tirones. Los motivos de compra creo que fueron la presencia de nombres como  Kirov, bolchevique cuyo asesinato en 1934 sirvió a Stalin para la gran represión indiscriminada y sicológicamente instauradora del terror absoluto,  entre cuyas víctimas estuvieron  Kamenev (el auténtico) y Zinoviev que también son citados. Era íntima de Anna Ajmatova. Mi lectura de rusos a lo que se ve es imparable. Leyendo ahora la revista Bilbao que me llega todos los meses desde décadas, veo el libro de “Padres e hijos” de Ivan Turgeniev que me lo leía a comienzo del verano, más rusos. Es mi tendencia desde hace tiempo, para lo que no hay ningún motivo consciente, o sea, más poderoso debe ser.
Si mi rusificación ya comentada desde hace al menos un año sigue próspera, mi marroquización también, leo de Tánger al Nilo, a  Mohamed Chukri y ahora la historia de Marruecos. De Marruecos ya tendré casi un estante.De manera consciente la historia que me parece más atractiva es la de EE.UU. que no sirve de nada porque luego no la leo, leí  hace años algo.
Como sigo bajo el influjo viajero, lo rememoro. ¿Tendría un estudio en Ceuta o me moriría de claustrofobia (ya no puede pasar)? Estaría en cualquier caso  entre mis dos patrias: Fuengirola y Cádiz. El Estrecho.
El martes llamó la polaca a mi hermano para ver si había llegado sin problemas a casa el lunes. A lo que él le respondió que yo tengo mucha suerte. Que lo pregunte una polaca debería decir mucho de mí, pero la verdad es que no fue nada extraordinario.  Sinceramente creo que estuve muy gracioso, más que rafajuan (con el que he hablado recién) y NAL, en momentos ambos de autocelebración de lo que van a decir.


lunes, agosto 24, 2015

Parte de lo censurado

Este dolor no es la Giralda acompañada
Aunque estuve muy politizado siempre, no he ayudado nunca  a nadie concreto en algo concreto. He sido como un diletante, ambiente, paisaje, flujo. En cambio mi hermano es el único que conozco que con su  intervención cambió radicalmente la vida de una persona. Hay acto, persona y resultado. Como ocurre entre médicos sin fronteras, cooperantes y demás que hacen el bien concreto y directo.
Mi hermano sacó a una polaca que estudiaba filología española del Telón de acero. Se las ingenió para que el Montestory le diera una beca, se la prorrogase etc luego la universidad. Él hubiera podido ir de lector de español a una universidad polaca, pero más importante era escapar del comunismo y alcanzar la libertad. Yo comprendo que la frivolidad progre no entienda estas cosas y estén mucho más interesados en su mundo de esquemas –siempre obran a favor de ellos- , que son los que realmente cuentan: los propios.
Aquella polaca desde entonces vive en España sus hijos son políglotas como ella y es posible que el lunes los conozca en Los Reunidos.
Una de las hijas está de becaria en la Embajada de España en Varsovia. Me enseña una foto de ella riéndose del palacio de cultura que  Stalin regaló a los polacos  que  se ve al fondo y arriba de este post. ¡Qué casualidad! había oído verdaderas cosas alegres y divertidas sobre ese edificio y sobre Polonia este mismo mes.
Resulta que ese mismo edificio sin el más mínimo valor arquitectónico, exponente de la peor arquitectura totalitaria solo ofrece  grandiosidad, monumentalidad faraónica y simbólica propia de la arquitectura fascista. Como ha sido muy estudiado por la estética (e iconología, semántica, historia del arte) la función de esa arquitectura es la de subrayar y contrastar simbólicamente el poder  del estado frente al súbdito. Intimidarlo, representar la distancia y el tamaño, la escala de cada cual. La simbología arquitectónica es muy importante.  La República francesa se encargó de esparcir por París, los signos físicos y funcionales del poder del Estado jacobino. Por eso en París podemos  ver  la ostentosa y poderosa edificación de la Administración  francesa, con su piedra, sus altas verjas, sus dorados, sus ventanas y puertas suntuosas. Algo no muy distinto pero más concentrado hizo Mussolini al sur de Roma con EUR, ese barrio de arquitectura  grandilocuente pero muy racionalista, al punto que parece extraída de la pintura metafísica de De Chirico.  Todas las arquitecturas totalitarias y fascistas tratan de reducir al individuo al  contrastarle con  las dimensiones del poder. Hay en general una arquitectura pública, con sus objetivos y sus símbolos que los representan. El edificio público más vulnerable simbólicamente, aunque físicamente espero que no, que conozco es la Casa Blanca de Washington. ¿Tendrá que ver con el poder civil democrático, la idea de comunidad y de su representación temporal?
No tienen menos simbología que las iglesias góticas, las pirámides o los  templos aztecas.  El mazacote estalinista de Varsovia, que tanto recuerda a La Giralda de Sevilla y a su imitación deliberada de Miami, es obra de un arquitecto que no solo no ganó el Pritzker, sino que no figura en una enciclopedia de lo fallido faraónico, porque en los libros de arquitectura ni sale. Casualmente en el último año hemos vivido mucho tiempo en el Moscú de la Revolución (se vive mucho más por los libros que por las tarjetas postales) y sabemos de las desmesura del proyecto  del Palacio a Lenin, que fue imposible ejecutar, y su exangüe competencia en gigantismo con los nazis. Si el barón Hausmann (el del bulevar del mismo nombre de París) acabó con el urbanismo medieval y dedálico de París, trazando los anchos bulevares para que las tropas pudieran ir rápido y sin obstáculos al extrarradio obrero, en Moscú ocurrieron muchas y mayores devastaciones, de la ciudad, sumida en la miseria, todas las penurias y la opresión comunista. Al efecto, el último libro que he leído es el de Walter Benjamin que  residió en 1926-27.
Por mi hermano que es un intelectual sabio me entero de algo que no sabía, del alzamiento de la población de Varsovia en 1944, contra los nazis. El ejército territorial de Polonia decidió liberarse como pueblo por si mismo, para que no lo hicieran los soviéticos y quedaran bajo su férula. Tal y como hizo Tito en Yugoslavia. Los polacos tras 60 días de combate fueron aniquilados por los nazis , otros 250.000 muertos. El ejército rojo esperó a decenas de kilómetros  de Varsovia, sin atravesar el Vístula, a que los nazis  acabaran con su competidor, e inmediatamente conquistaron Polonia.
Es muy triste la historia de Polonia. En 1939 el Pacto entre Von Ribbentrop y Molotov, permitió que Hitler  y Stalin se repartieran Polonia. El bravo ejército polaco  enfrentó su caballería a las divisiones acorazadas  alemanas. El gobierno se exilió a Londres. Los comunistas se abstuvieron de toda resistencia a los nazis por el citado pacto, incluso cuando los nazis invaden Francia en 1945, en que siguen sin reaccionar.
Está el levantamiento del gueto de Varsovia, está Auschwitz Birkenau  y está la matanza de Katyn. Esa matanza los rusos se lo imputaron a los nazis durante muchos años, aunque ya se ha reconocido por Rusia que fueron ellos, cuando todas las pruebas habían desmentido la mentira soviética.
En Katyn fusilaron a 30.000 polacos, a todas las élites: jefes y  oficiales del ejército  al completo, profesores, profesionales…
Gdandks, aparte de que sea de bonita muy bonita es  la famosísima Danzig, patria de Schopenhauer y de Lech Walesa fundador del sindicato Solidaridad. Qué omisiones. Sin meternos en el ducado lituano-polaco, que eso es ya más antiguo.
 


domingo, agosto 23, 2015

Perdón por la autocensura

Al parecer Screapt desde Cádiz está interesada en mi hermano, quiere saber de él, incluso habló con él por teléfono en la cena en su casa la semana pasada. En la Tacita de Plata.
El viernes quedé con él para Termini en otro lugar claro, y me informó que estaba con Lupe, pero no vi que tuviera reparos en cambiarla por  mí. Quién  era esa Lupe ¿la conozco? Ella sí te conoce, y tira de Tablet. ¡Si esta es la del bocadillo del Brunch! Para forzar la máxima extensión de cuerpo en contacto entre los dos (Lupe, él en el centro y yo asiendo a Lupe contra él), aquel día hice el bocadillo con ella, anudando sus brazos a sus cuellos, para que no hubiera codos u otros distanciamientos. A pesar de que el acto era heterosexual pudimos por la posición ser  tomados por sodomitas.
Este comienzo es la parte del  post no censurado, un post que había trabajado mucho porque contenía muchos datos históricos e iba teledirigido contra un amigo de quién no soporto sus ideas políticas comunistas. Es yo hace 40 años, alguno de los dos ha estado y sigue en la luna todo ese tiempo.
Cuando no estoy seguro de algo suele pasar, a partir de una edad, que me he equivocado. Suele ser el síntoma. Se me ha ocurrido comentarlo a una amiga, mi interlocutora habitual, que me ha censurado. Cuando le he dicho que liba a eliminar el post me dice que soy el hombre sin personalidad y que ella jamás lo haría. A lo que le he respondido, "yo tampoco lo haría en tu lugar porque jamás habría dado motivos, porque ahora vas de hermanita de la caridad, conciliadora, sustentadora de grupos, discreta, armónica, deseosa que prevalezca el amor entre las personas... Como comprenderás así nunca hay nada de que arrepentirse".
Los hombres  en contra de lo que pensaba seguimos siendo necesarios, por lo menos tipo mi hermano y yo. Las mujeres son siempre precavidas, conservadoras, realistas, preventivas, sustentadoras, providentes...lights.
No van a desaparecer los hombres como pensaba, deglutidos por las mujeres. Desapareceríamos mi hermano y yo y nuestro "ser en el mundo", que es todo menos aburrido.  

viernes, agosto 21, 2015

Reclusión y resultados

MATISYAHU
Llevo toda la semana recluido en casa, al punto que cuando XY llega  a la noche me pregunta que he hecho hoy. Yo aprovecho para preguntarle por afuera. Al parecer ni de dentro ni de fuera hay mucho que tratar.
He descubierto en el digital un comentario  a mi artículo sobre Ceuta, que sigue siendo el más leído. Es de uno de Melilla que certifica que todo lo que digo es cierto. Me gustaría agradecérselo, pero quedaría como un patán si incursionara con otro comentario en el periódico. Tengo todavía el viaje escarbándome la memoria. Ceuta fue un día más que amortizado, volví donde quería regresar sin pensar que escribiría sobre aquello, surgió de una manera muy colateral además, y he tenido el premio de hacer interesar  Ceuta con mis puntos de vista.
Lo que hago es leer, me he metido con José María Blanco White un heterodoxo del S XIX que se exilió al Reino Unido, un liberal español, sacerdote, que abrazaría el anglicanismo y después el unitarismo.  Juan Goytisolo lo tiene  por uno de los pilares del anticlericalismo español, gente que goza de todo mi desprecio (no encuentro otra forma más liviana), pero no así Blanco White que me entusiasma cómo escribe. La cultura tiene que ver mucho con la narrativa, no ya por la riqueza de ideas sino con la forma. Me lo tomo como un deleite extra y un estímulo para mi último trabajo sobre sindicalistas y laboralista, con el que cerraré la  trilogía.
Voy a muerte por el ensayo (no creo que se puedan dar más ideas y análisis sobre el sindicalismo y el laboralismo), y en la parte de narración de la historia que me ha tocado protagonizar tan excepcional en los anales de la profesión, busco el mejor resultado general, el mejor lenguaje, mi forma de expresarme.
Es un reto que me ocupa dos horas diarias. Estoy francamente satisfecho. Marcha por todos los frentes, venciendo lo desagradable que me resulta esta experiencia.
Curiosamente ni relación un tanto turbia con mi profesión y sector (he sido muy discreto) va a quedar totalmente redimida por esta instalación intelectual en ella. Es una paradoja increíble. Otra más. Pero esta es la más singular. Mira por dónde, al final descubrí mi lugar, que era el de mi lado y no el común. Incorporé la profesión a mis intereses, a mis mejores  proyecciones,  a mi campo, a lo que era más propio en mí. Ahora sí podría sentirme   dentro. Soy el único ensayista  y más exhaustivo sobre laboralismo y sindicalismo. Y bueno.


miércoles, agosto 19, 2015

Matisyahu de fondo,los viajes de cerca

En mi próximo artículo escribiré sobre este asunto, y autor judío y Benicasim
Un viaje tan largo como el  mío dan para más de  un post. Al menos ha sido muy distinto a los habituales, un total de 19 días de viaje que me han cundido. He realizado lo poco que quería hacer, que para mí era muchísimo. Ver tres cosas: tres museos y Ceuta, viajar como hecho de viajar (percibir el recorrido, no el mero destino),  pasármelo de manera decididamente muy divertida con grandes amigos, e ir a mi aire, de otra forma si fuera posible, que cupiera alguna novedad. Quería disfrutar de forma  múltiple, estar con mi familia, también solo –que era cuando no comía (y me aburría), cosa que desde joven no había hecho nunca-  y con amigos y Ceuta. Mi idea de  viajar, no tiene nada que ver con la de hace años.
Y no siento lo mismo por todos los sitios como le ocurre a Kamenev, que dispone de un pozo inmenso de autosatisfacción y alegría graduables como la parafernalia tecnológica que utiliza.
A mí me gustaría hacer un test profundo de las vacaciones o determinadas vacaciones, cuanto más humilde sean sus objetivos más probabilidades existen de que te lo pases bien todo el rato. A mí me gustarían hacer preguntas simples: cuando una ciudad o país comienza a hacerse intolerable, si el incremento de horas muertas es de progresión aritmética o geométrica, si es asumible que ya no solo no haya nada interesante que ver, sino que no haya nada que hacer, que tipo de experiencia visitadora se tiene donde se ha de estar tiempo y sin contactar con nadie, si el sentido de objetivos cansa pero es mejor que no tenerlos o si sería quizá más tolerables unas vacaciones sin estructura y esquema, si llegamos a saber qué es lo que nos gusta, si es que nos gusta algo de verdad. Malo si te tienes que comprar la bandera de  una ciudad que no te ha dado vivencialmente nada ¿o acaso sí y entonces qué es, que momentos? Por qué tanto tiempo y tan poco espacio. Hay tarde y noche actuales y soportables o solo existe la excursa del día siguiente en cuanto planning del que alimentarnos.
Las ciudades que me gustan –de niño era el más viajado, luego viajé algo y no me interesa nada conocer casi nada- son las que antes de conocerlas me atraían. Esa decir, no he descubierto ninguna ciudad, ya sabía de ella, me gustaba de antes.  La ciudad que más me cautivó fue París y donde más veces he estado. Era feliz, tenía 20 años y luego la veintena. Durante esa época solo entré en Notre Dame y al Louvre, museo al que no he vuelto nunca jamás y si a otros después. París estaba lleno de referencias políticas, algunos actos y librerías llenas de panfletos. La ciudad me chiflaba, hacía por retener todos los nombres  de las  calles, de fijarme en todo, de  tomarme cervezas de pression.  Era tal mi avidez por la ciudad que evitaba coger el metro, donde me colaba como los gauchistes de la época, saltando, apoyándote en donde se mete el billete, el cilindro que se abre y sin coger carrerilla. No fui a más iglesias ni museos. Era vivir no ver, el ver cuando uno solo era pulsión de entusiasmo, facilitaba mucho la vida plena. No sé si habré influido en mi hijo, pero siempre decía que lo verdaderamente interesante era vivir en las ciudades, no visitarlas. Lo prevalente y novedoso es sentirse, que da el hecho de ver algo o desconocido o no habitual, algo extraño. El ver es el catalizador, el medio, el resultado el sentirse.  
De las ciudades a mí me gustan  el afuera, no los adentros. Me gustan las ciudades que me gustaban antes de ir: Berlín, Nueva York y Tánger (Washington no me es ajena) e Israel. La única que quizá la he descubierto pero muy poco ha sido Miami Beach. Se acabó. Parto con ventaja: a mí solo me interesan dos cosas y ninguna más: el arte contemporáneo/moderno y la arquitectura/urbanismo. Lo que más el tejido urbano de esas ciudades, por ejemplo la Bauhaus de Tel-Aviv o el Art Decó de Miami.
Con todo que me ha gustado San Sebastián, las horas más que suficientes que estuve hace una semanas, me sirvieron para fijarme en los templetes que se alzan en las esquinas de muchas manzanas burguesas, tanto en el Ensanche como Gros. Es de lo que más me acuerdo. No de la Concha, Ondarreta  o la Zurriola.
Me he pasado de página: Kamenev que vive anclado en el Venecia, el cracoviano y residente centroeuropeo, le gusta tanto esa ciudad que ha pasado los 5 primeros  días, de los mucho que aún debe disfrutar, sin salirse del casco antiguo, que nos lo pone en original por natividad adquirida, tal era el ansia por poseer esa ciudad. Digamos que muy aplazable. Como una top-model oferente. Cuando desperté la primera vez en Nueva York un mes de junio, me lancé a la calle, ávido de ciudad, tal era la seducción, y  vi amanecer una hora después de estar caminando por la segunda Avenida.